11 jun. 2015

Mirar atrás mañana


Fracasé porque no lo intenté. No quiero ni pensar que el día de mañana me diga esto cuando mire atrás. La voluntad, donde todo empieza y acaba; como Dios, donde todo nace y muere. Que no sea por falta de voluntad que no cumpla mis sueños, o lo que me quedan de ellos. Yo creía que era más inteligente pero el tiempo me ha demostrado lo contrario. Mis límites son mayores de lo que imaginaba. Si al enfrentarme a un teclado me tiemblan las piernas. ¿Cuánto tiempo he desperdiciado durmiendo?

23 may. 2015

¿Despertar?

Me di cuenta que estaba completamente solo en el mundo y casi ni me inmuté. Era de noche, como suele ser habitual cuando pienso profundamente. No me quitó el sueño, pues no lo tenía de antes. Malos hábitos. No hay momento más solitario que el segundo después de decir adiós. Ahí está la muerte; en la despedidas, escondida. Si me resignase a quedarme como estoy, ¿qué será de mí en el corto plazo? Así procesaba la soledad en tres fases: la noche, el adiós, la resignación.

14 may. 2014

Trabajar

El áspero tapiz de un folio reciclado. Una mecánica cigarra grita; o puede que estén de obras; en la calle. Mediodía. ¿Nacerá el mañana? Aborto legal en estos tiempos sin futuro.

La conversación se truncó por la presión que el jefe sentía. Había que pagar y no estaba dispuesto a aflojar la cartera. Gritaba; vehemencia excelsa; hubo de contenerse. Una trabajadora más sin cobrar. «Adiós; puede que el mes próximo recibas un ingreso». Puede que no. Intentaré que lo recibas como justo lo mereces.

«Hay que hacer números. Cuánto tienes; cuánto necesitas. Esto para esto, esto para lo otro. Todo en su orden. Tienes que sacarlo adelante. esto es por tu bien y no tienes que preocuparte por tu salario. No hay problema. La arrogancia de tu compañera (ex) le ha costado cara. Le hubiera pagado al momento, pero me presionó. X me advirtió que era difícil. Volveré sobre las seis de la tarde. In the evening». Probable que no aparezca. Nada extraño.

Pues hay tanto. Necesito tanto. Hay que. Hice esto para. Pero lo consiguió ella. 

Ahora sí. No. Puta cigarra. Al que silba por la calle: ¡te hundieras en el infierno! Necesito trabajar. Es un milagro que consiguiera este trabajo. 

¿Para qué esto?, ¿para qué todo? Me tengo que ir. Lo peor: se me olvidó cómo se escribe la línea justa para sacudir tus entrañas, cabrón.

Dinero, dinero, dinero.

27 oct. 2013

Lo confieso

Una fotografía cruje, consumiéndose encadenada a lenguas de fuego. La pareja que fue feliz llora cenizas en el cantar crepitante de las llamas rojas. Las sonrisas se pierden al calor, el humo crece, las palabras son vapor, el vapor de las promesas. Un mosaico de recuerdos cae en el pozo hueco de la rencorosa memoria, la madurez se disfraza de olvido.

Tenía tanto que darte.

Pompas de fuego resquebrajan sus rostros.

Lo confieso: nos hemos hecho daño.

Alcohol. Somníferos.

Se suponía que acabábamos juntos. Déjame dormir.