1 sept. 2010

Producto de aquel día

Y ya son 14 años, los años que han corrido tras el día más infame. Un 1 de septiembre de 1996 no debería haber sido tan cruel. Maldigo la fecha miserable que arruinó mi vida y la de mi familia.

La muerte decidió tocarnos con su dedo putrefacto. Tocó la cúspide de mi vida y acabó con lo que me queda de ella. Mi padre no merecía morir. El yo que se arrastra entre intermitentes ratos de alegría y decaimiento nació el 1 de septiembre de 1996.

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